miércoles, 24 de diciembre de 2008

Subasta en New York


Amigos:He sido invitada a participar de una subasta en New York a beneficio de la Fundación Ieladeinu ,con la donaciónde dos Obras.A la vez, anticipo una nueva vuelta de la muestra La Ola en septiembre del 2009, esta vez en el Consulado Argentino de New York.

Vínculos:

http://www.sensi6.org/sensi_invite_09_email.pdf
www.sensi6.org.

lunes, 15 de diciembre de 2008

La Ola- Vértigo- 2007

La Ola,Vértigo, Video Instalación, Año 2007
Tríptico 2 “Calesita Estática”/ fotografia / 22x 0,70cm/2006-2007
Tríptico 1 “Calesita Dinámica”/frame de video/22 x 0,70cm/2006-2007

La ola interior1 /montaje digital/ 35 x 50 cm/ 2007













Erótica
















Maderas Piel
















Corrientes Luminosas
















lunes, 22 de septiembre de 2008

El Ritual del Color






El Ritual del Color.

El color es un vehiculo donde viaja mi intuición.
Ese viaje me propone renunciar a algo conocido en búsqueda de lo desconocido, abre en mi a una visión que tiende hacia lo sin límites.
Imagino un cuadro como un túnel donde las inquietas fulguraciones del color determinen nuevas relaciones entre polaridades, entre vibraciones que podrían asimilarse a una idea musical, un ritmo, una danza a la cual abandonarse…
La experiencia del color está ligada a una expresión de movimiento, que ocurre a través de una conexión corporal con la materia pictórica, en una proyección que funciona como metáfora del cuerpo y como espejo de un impulso primitivo.
A través del ritual del color, encuentro el paisaje personal que se oculta detrás de la máscara, buscando en sus huellas los rastros de una identidad perpetuamente inasequible.
Vértigo, Acrílico sobre tela, 140 x 200 cm, 2007
Vorágine,Acrílico sobre tela, 140 x 200 cm, 2007

Crepúsculos





"La muerte es un viaje y el viaje es una muerte.Partir es morir un poco. Morir es realmente partir y sólo se parte bien, animosamente, cuando se sigue el hilo del agua, la corriente del largo Río de los muertos.Solo esta muerte es fabulosa; sólo esta partida es una aventura."
El Agua y los Sueños, Gastón Bachelard.
Nora Cherñajovsky, de la serie Crepúsculos, fotografía digital, 30 x 20 cm

Novedades: Cultura Del Agua



“El Agua como Nido 2”,la obra Seleccionada en el Concurso Nacional de Fotografía “Cultura del Agua”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, fue exhibida en el Centro Cultural Borges y se encuentra itinerando por el interior del país.

lunes, 10 de marzo de 2008

La Ola, Nora Cherñajovsky
















La Ola 2007-2008






“LA OLA”

Centro Cultural Recoleta

Sala 8

NORA CHERÑAJOVSKY

La geometría imaginaria de lo vivido.



Creemos a veces que nos conocemos en el tiempo, cuando en realidad sólo se conoce una serie de fijaciones en espacios de la estabilidad del ser, de un ser que en el mismo pasado va en busca del tiempo perdido. Que quiere apresar el vuelo del tiempo.
Gastón Bachelard



La relación entre una imagen nueva y una experiencia que ha permanecido dormida en nuestro inconsciente suele ser arbitraria. Hay rastros extraviados de la memoria, que se encuentran insospechadamente al acecho, esperando el momento de su aparición. No sabemos cómo ni en qué momento de nuestra vida irrumpen. Inevitablemente lo hacen, silenciosamente y sin aviso.
De pronto los ecos de un pasado remoto se hacen presentes y adquieren una fuerza que no podemos controlar. Lidiar con esa fuerza oculta en los pliegues de la vida y convertirla en expresión, es uno de los grandes desafíos que se le presentan al artista.
Esta muestra de Nora Cherñajovsky, tiene en gran medida que ver con eso: con un objeto lejano, fuente de experiencias que han permanecido dormidas en la memoria, que irrumpe y plantea la necesidad impostergable de su reelaboración. Desde lo afectivo, lo simbólico y lo formal. Los tres planos se encuentran en esta escena que se sostiene a partir de las distintas instancias de una ampliada reflexión en torno de ese objeto de afecto: la calesita.
La calesita emerge aquí como una realidad con un peso y una presencia física mínima y como proyección de un pasado que vuelve. No se hace presente cargada de ornamentos, sino depurada en el esquema de una geometría básica que alude al objeto y es capaz de sugerir muchas cosas a la vez. Así, junto al mismo proceso de reducción formal, la artista dispara una cadena interminable de asociaciones visuales y espaciales que se manifiestan como una coreografía en expansión. Nora Cherñajovsky, arquitecta, con experiencia en el universo de la danza, las recrea y las analiza desde las perspectivas diversas que le pueden ofrecer distintos soportes y prácticas: dibujos, objetos, videos y fotografías. Instancias que se complementan y profundizan una necesaria elaboración del pensamiento afectivo en pos de un signo que de cuenta de él.
He aquí un dispositivo de juego que se presenta en una forma portadora de recuerdos. Y en la velocidad de su giro, provisoriamente recuperado, nos transporta a un mundo de ensueño donde el tiempo y el espacio se funden. ¿Cómo recrear la experiencia del vértigo de la niñez? ¿Cómo condensar en una imagen el recorrido visual, las luces, el torbellino que nos acompaña, y el caleidoscopio de sensaciones que se nos han ofrecido en el ciclo breve de un par de vueltas? Nora Cheñajovsky renuncia a la idea de una expresión única y la proliferación de respuestas da lugar a esta exhibición.


La imagen poética tiene en este caso una sustancia que se reitera, en la proyección de sombras, en el dibujo inconexo de las luces, en el torbellino que pareciera arrastrarnos, y hasta en la propia calesita como objeto omnipresente. Detenida en el espacio y en el tiempo, esa forma pregnante trabaja desde la memoria del artista pero incide en la del espectador. Por su capacidad de traer
al presente experiencias comunes pero también por el movimiento que sugiere y ordena cada pieza como un “ritornelo”.
La relación con la música y la danza se torna un elemento clave para seguir el ida y vuelta entre la edad madura y la niñez que articula este conjunto. De allí que el círculo encarne la forma más apropiada de expresión. Nora ha indagado las connotaciones simbólicas de esta forma y no es casual que ella se repita desde tiempos milenarios en diferentes culturas como algo que remite a los ciclos de la vida y las mutaciones del ser.
El hilo que conecta esas transformaciones, generación tras generación, ha sido materia de análisis en los trabajos precedentes de la artista, que se han afanado en apresar el tiempo, ya en imágenes fotográficas intervenidas o en objetos cargados de sentido. Y no pareciera mero azar que entre esos objetos haya elegido un espejo, capaz de devolverle la mirada fundida en otras miradas y un microscopio que la concentra en un foco mínimo, agigantándolo, como la calesita de esta presentación. Todo remite al proceso de búsqueda que conduce a esta serie en ese movimiento circular que ordena las diferentes piezas expuestas.
Con todo, en este conjunto aún restan otras formas que no debieran ser desechadas en una interpretación. Una de ellas es el cono, que completa la presentación de la calesita dirigiéndola al cielo y la otra es el túnel, que emerge en sus dibujos como trascripción virtual del movimiento en el espacio que intenta atrapar también al tiempo. ¿Serán los túneles que construimos para circular entre los tiempos; entre la vida y la muerte? Se ha preguntado la artista luego que físicos posteinsteinianos le sugirieran una coincidencia entre sus dibujos y la teoría de los “canales de gusano”.
Cualquiera sea la implicancia de esta coincidencia, lo cierto es que ambas formas sugieren espacios de protección, huecos, carpas, moradas. Ámbitos todos que, como ha observado Bachelard, dan al hombre razones o ilusiones de estabilidad. “Cubrimos el universo con nuestros diseños vividos. No hace falta que sean exactos. Sólo que estén totalizados sobre el modo de nuestro espacio interior,”[1] escribió el filósofo al reflexionar sobre ese ámbito de cobijo privilegiado que es la casa en relación con el universo, donde gran parte de nuestros recuerdos encuentran albergue. Su pensamiento bien podría brindar razón a estos “diseños” de Nora Cherñajovsky que plantan en el universo una proyección objetiva, capaz de albergar la geometría imaginaria de lo vivido.

Ana María Battistozzi

Curadora de la Muestra
Buenos Aires, noviembre 2007.

[1] Gastón Bachelard, La poética del Espacio. México Breviarios Fondo de Cultura Económica 1965 pp 101